GameBlog semanal #83, finalizando la cuarta fantasía

¡Bienvenidos al GameBlog semanal, en este caso el #83! El anterior lo tenéis por aquí, si hay curiosidad.

Las novedades respecto a lanzamientos que me interesan empiezan en junio, así que por ahora toca centrarse en videojuegos pendientes. Y efectivamente, tras proponerme dos títulos a la vez la semana pasada… ¡solo conseguí acabar uno de ellos! Así que hoy toca traerlos de vuelta al GameBlog.

GameBlog semanal #83 Final Fantasy IV The After Years

Videojuego semanal

Final Fantasy IV: The After Years

La secuela de la cuarta fantasía tiene las horas contadas en mi partida. Para no destripar nada, diré que estoy en el capítulo final de la aventura, uno que por razones lógicas dura más que los nueve previos ya completados. Tengo mucho que decir del juego y no todo es precisamente bueno.

Para empezar, lo positivo: me encantó volver con los protagonistas de Final Fantasy IV. Algunas de las tramas presentadas aquí muestran situaciones que reflejan el gran progreso realizado en la primera historia. Disfruté especialmente con Edward, mi favorito de la anterior entrega, pero no fue el único.

Sus historias tienen bastante relleno jugable y cuentan mucho menos de lo que te cuesta superarlas, pero si aprecias a estos protagonistas, vale la pena el viaje. Justo por esa razón me apena lo tediosa que resulta la partida en demasiadas ocasiones. Ya me extenderé cuando le dedique una entrada…

El primer juego estaba bien equilibrado, exceptuando algún pico de dificultad con ciertos monstruos. The After Years, por desgracia, está fatal diseñado en ese sentido. Nos quedaremos cortos de nivel muchas veces, tocará dar veinte paseos ida y vuelta por las mismas mazmorras… ¡deberían haberlo cuidado un poco más!

Ghostwire Tokyo

Pues sí, mi paseo por Shibuya terminó antes de lo que esperaba, alargándose unas 15-17 horas con las misiones secundarias incluidas. No es mala duración y la experiencia general me gustó mucho, la recomiendo especialmente si os atrae la temática japonesa. Lo malo es que tampoco se profundiza tanto en su cultura.

Y ahí tenemos el problema principal del juego. Toca temas interesantes sin ahondar mucho en ellos. Tiene personajes atractivos que querríamos conocer mejor, dejándonos con las ganas al no conseguirlo. Mi sensación al acabar la historia no pudo ser plenamente satisfactoria en ese sentido. ¡Yo quería saber más de Akito y compañía!

Creo con sinceridad que podría ser un título excelente haciendo mayor énfasis en desarrollar los elementos de su historia o utilizando las secundarias para algo más que un «escaparate» de espíritus. El juego se disfruta, pero parece que no quiera ir más allá y nos deja un poco a medias en esos temas.

Debió aprovecharse mejor esa maravillosa ambientación y el divertido sistema de combate «shooter» con técnicas elementales, sencillo y efectivo. Incluso yo, aborreciendo la cámara en primera persona, acabé habituándome a su fórmula y gozándola bastante. Como dije, una experiencia muy entretenida que podría haber sido gloriosa con ciertos retoques.

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