Serie Diablo IV Acto V: Secretos revelados, destinos vendidos

¡Santuario nos espera! Toca seguir la serie de Diablo IV con el Acto V: «Secretos revelados, destinos vendidos». Y antes de sumergirnos en eso, ahí tenéis todos los capítulos:

«Prólogo: El camino«

«I: Una fe fría y férrea«

«II: Doble giro de cuchillo«

«III: La creación de los monstruos«

«IV: Tormenta en ciernes«

«V: Secretos revelados, destinos vendidos»

«VI: Danza de los hacedores«

«Epílogo: La herida que supuró«

Acto V: Secretos revelados, destinos vendidos

Serie Diablo IV Acto V: Secretos revelados, destinos vendidos Elias

Llegamos a Hawezar y el grupo se divide: Donan se dispone a trabajar en la piedra de alma mientras Lorath y Neyrelle buscan a Timue, la amiga de Taissa con experiencia en la inmortalidad. Con el primero descubrimos que la piedra está rota tras lo de Astaroth y toca buscar lo necesario para repararla en una aldea cercana llamada Wejinhani. Ahí también descubrimos que Taissa es una bruja de Hawezar.

Al principio Donan se ve incapaz de realizar su misión, todavía atormentado por la pérdida de su hijo. Es la propia Taissa quien lo ayuda, confrontándolo con sus pesares durante un ritual del pantano. Una vez superada la dura prueba, el hombre por fin consigue preparar la piedra de alma. Entre medias, el protagonista fue abordado de nuevo por Mefisto, quien intenta convencernos para centrarnos en Lilith y dejar a Elias a los Horadrim.

Resuelto eso, toca ayudar en la búsqueda de Timue. Al encontrarla, la mujer nos cuenta que ignora el caso de Elias, pero nos sugiere acudir al Árbol de los Susurros en busca de respuestas. Tras un rito del pantano, con ayuda de Lorath y Neyrelle, alcanzamos a la entidad que buscábamos. Las cabezas del Árbol aseguran tener una deuda pendiente con Elias y nos ayudan, guiándonos al lugar donde se esconde el misterio de su inmortalidad.

El viaje le cuesta el brazo a Neyrelle tras contraer la enfermedad de «los ahogados» y solo la intervención de Lorath, cortándoselo, consigue salvar su vida. Por parte del protagonista, viajamos al Templo del Portavoz de la Muerte, lugar donde Elias buscaba los secretos de Rathma… y en el que escondió uno de sus dedos, siendo eso lo que le ataba a la vida. Al volver con Lorath, él sugiere quemarlo para deshacer el sortilegio.

Solo queda volver junto a Donan a la fortaleza, en la que armonizarían la piedra con el Odio del lugar. Neyrelle, Lorath y Donan se ocupan; mientras lo hacen, aparece Elias. Tanto Taissa como el protagonista corren a su encuentro y lo derrotan, esta vez de forma definitiva, y la bruja rebana su cuello para dejar que el cuervo del Árbol de los Susurros cobre la deuda. Sin embargo, el villano acusó a Lorath de cobarde antes de morir, algo que motivó al Horadrim a precipitarse y vender su alma al Árbol para descubrir el paradero de Lilith: Caldeum.

Opinión general

Capítulo bastante completo donde se forjan y estrechan vínculos, especialmente entre Donan y Taissa, además de Neyrelle y Lorath. Me encantó a nivel personal por la genial ambientación; siempre me fascinan las temáticas de brujas y pantanos cuando están bien hechas. Ahí hay buenos personajes, historias y misterios por explotar.

Lo que no me convenció tanto es nuestro último encuentro con Elias. Su muerte fue más que apropiada, sí, pero creo que merecía más. ¡Vamos por orden!

Taissa y Donan

Serie Diablo IV Acto V: Secretos revelados, destinos vendidos Taissa Donan

Todos necesitamos que nos recuerden, de vez en cuando, que podemos superar el peligro. Basta con intentarlo.

Taissa, cuando preguntamos su razón para ayudar a Donan

Este capítulo sirve, entre otras cosas, para seguir profundizando en los personajes. ¡Y esta relación en concreto parecía duradera!… Aunque Taissa no deseaba involucrarse contra Lilith (sus problemas eran con Elias), ayudó al Horadrim a superar su pérdida en pago al apoyo que le dimos en el tema de Andariel. Y lo hace tanto a través del ritual, como de palabras bien medidas y acertadas.

Algo que comparten es que sus viejos aliados se unieron a Lilith; la mentora de Taissa, Valtha, se enfrenta a nosotros al abrazar la causa del demonio… igual que pasó con la druida de Scosglen, antigua compañera de Donan. Pese a que nuestra nueva compañera no desea entrometerse en esa guerra, al final resulta imprescindible para el plan del grupo.

Gracias a ella y su ritual, tenemos una emocionante escena en la que Donan se despide definitivamente de su hijo. Pese al necesario empujón, es el Horadrim quien se vuelve capaz de dejar a un lado sus múltiples remordimientos, aceptar el dolor y cumplir con su deber. ¡Y eso resulta admirable! De seguir vivo al final del juego, quizá lograría estrechar su conexión con la bruja, algo que sería muy interesante.

Por desgracia, sabemos que la cosa quedaría aquí. Ella cumple su misión de asesinar a Elias y se desliga de la trama principal… por ahora. Ya que con Donan no será posible, ojalá retomen la trama de Hawezar en alguna expansión y sea Taissa quien nos guíe por esa hipotética aventura. El personaje me gusta y está vinculada tanto a Andariel como al misterioso pantano. ¡Abre muchas puertas de cara al futuro!

El Árbol de los Susurros

Serie Diablo IV Acto V: Secretos revelados, destinos vendidos Árbol de los Susurros

¿Cuántos Horadrim implacables cuelgan de nuestras ramas? No los suficientes.

Las cabezas del Árbol

Tal como dije, me encantó la temática del episodio y dudo que las múltiples posibilidades que abren aquí queden en saco roto. El hecho de que Taissa asegure que Hawezar no forma parte de Santuario es tan enigmático como potente a nivel argumental, por lo menos si llegan a explotarlo. Más adelante, en misiones secundarias, tenemos varias mini-historia que expanden un poco el tema de las brujas.

Aun así, probablemente el núcleo de sus misterios sea el propio Árbol de los Susurros. Para mí tiene muchísimo potencial si miramos más allá de su función jugable durante el end-game. La temática encaja a la perfección en la crudeza de la saga y podríamos vivir una gran aventura en la que explorásemos a fondo todo lo que hay detrás.

Como mínimo, ya sabemos que Elias queda ligado ahí para siempre y si nadie lo resuelve, también lo estará Lorath cuando llegue su hora. Al final, otro detalle que se sintió extraño en este capítulo es la rapidez con la que el viejo Horadrim establece un pacto con el Árbol. La respuesta que tan cara le salió podía conseguirse por otros medios; los movimientos de la Capilla de Inarius, por ejemplo.

En cualquier caso, todo lo que nos ofrece Hawezar y el Árbol son pistas tanto de nuevos peligros para Santuario, como métodos alternativos para combatir el Conflicto Eterno. ¿O quizá una nueva clase? Salvo sorpresa, sabemos por adelantado que la hipotética solución de Lilith cayó con ella. Aun así, Taissa comenta que las brujas del pantano no eran tan diferentes a la hija del Odio…

Neyrelle y Lorath

Es curioso saber a dónde irás al morir. Al menos es un maldito misterio menos del que preocuparse.

La reflexión de Lorath sobre su destino

Otra pareja que también estrecha su vínculo, uno de potenciales maestro y alumna que ya venía bien preparado. Al final, Lorath perdió a Elias como su aprendiz y Neyrelle se quedó sola cuando su madre murió. Vhenard ejercía también de guía para su hija, algo en lo que ahora Lorath podría encajar con naturalidad.

Es curioso que, igual que pasa con el caso de Donan y Taissa, la relación de Neyrelle y Lorath también parece condenada a ser breve. ¡Pero sí más importante! Cuando lleguemos al epílogo profundizaremos sobre eso, pero está claro que ambos son personajes que seguirán presentes en el futuro. Justo por eso, resulta difícil analizarlos con lo que tenemos hasta ahora. ¡Pero está claro que conectan!

De Neyrelle ya hablé en su momento; aquí demuestra un poco más de su talento para ser una Horadrim. Tiene los conocimientos y el poder para ayudar a la armonización de la piedra del alma. También es determinante para guiarnos hasta el Árbol de los Susurros, ¿y quién sabe qué más logrará en la próxima expansión? Está claro que su papel apenas comienza y seguirá siendo relevante.

En cuanto al Horadrim, las cabezas del Árbol nos dicen claramente que Lorath esconde muchos secretos y es similar a Elias. El hombre no suelta ni prenda y sus acciones son demasiado erráticas, como ese trato de última hora para localizar a Lilith. Está claro que Lorath está dedicado a su deber, pero nunca acabo de entender si nos oculta algo grave o simplemente es un poco torpe. Quizá sean ambas cosas.

La muerte de Elias

La moralidad es un privilegio que disfruta quien se halla en mejores situaciones.

Elias, justificando su plan de invocar a Lilith en Santuario

Sí, es cierto que Elias creía que seguía siendo inmortal y por eso no veía peligro real en atacar al grupo, pero… ¿por qué? En mi opinión, este villano empezó genial y somos testigos de su buena y elaborada trayectoria. Sin embargo, el acto IV muestra como arroja la invocación de Andariel por la borda. En cualquier caso, si solo fuera eso, podemos perdonarlo.

Ahora, siendo consciente de que los protagonistas están en Hawezar y que los acompaña una de sus brujas, esa que precisamente lo persigue para matarlo… ¿Acaso nuestro villano no se planteó recopilar más información de sus enemigos antes de atacar? Creo que se apresuraron en su caída y para pasar a otra cosa. Y me da pena que así sea, porque el tipo era más inteligente que esto.

Al fin y al cabo, Elias era la respuesta más cruda de la humanidad ante la amenaza del Conflicto Eterno. Fue él quien trazó todo el plan y tomó medidas para invocar a Lilith con seguridad. Engañó y manipuló por la supervivencia de Santuario, aunque fuese a través de métodos brutales. Es un villano al que debemos detener, sí, pero a sus actos no les faltaba sustento.

Me encanta la forma en que muere, siguiendo en sus trece e increpándole a Lorath, para luego ser ejecutado por Taissa y que el cuervo lleve su cabeza al Árbol. ¿Pero por qué apresurarlo? Ya comenté en su momento que Elias quedaría bien incluso como villano final del juego base, y tendría todo el sentido del mundo. No merecía que lo descartaran así, restándole neuronas en el proceso.

Conclusiones

Es cierto que el capítulo me gustó mucho por todas las virtudes que presenta y las posibilidades para la saga que dejan caer, tanto con Hawezar y su fantástica ambientación, como con el personaje de Taissa y la nueva aparición de Mefisto, con sus crípticos diálogos. Sin embargo, la primera vez que lo completé me decepcionó la forma en que decidieron acelerar el fin de Elias. Y al rejugarlo, lo reconfirmo.

Detalles como el de este villano se hacen notar especialmente cuando vuelves a examinar la historia y puedes centrarte en los detalles. Lilith me pareció espectacular y me encanta hablar de ella, pero siempre tengo en cuenta que no estaba sola. Elias era el otro antagonista principal de esta trama y su caída debió trabajarse con el mismo cuidado.

Lo dejamos aquí por hoy, que ya es hora de abandonar Hawezar y viajar a Kehjistan. ¡Nos veremos en el siguiente, el Acto VI: Danza de los hacedores!

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