Sarevok Anchev, el primer gran villano de Baldur’s Gate

Pues hoy toca hablar de una de mis debilidades en lo que a la figura de un antagonista se refiere. Sarevok Anchev no solo es el gran obstáculo del Baldur’s Gate original. Aviso de la obviedad: habrá SPOILER de esta saga de BioWare. Vamos a abordar el primer gran villano del género de rol occidental. ¡Así lo veo yo! Todavía recuerdo a mi versión más joven atemorizada ante la idea de enfrentarme a él.

En esta entrada repasaremos un poco a este maravilloso personaje, que quizá para muchos pasa desapercibido más allá de su imponente apariencia y su importancia en la historia de los videojuegos. Lo cierto es que hay bastante detrás de este hijo de Bhaal. ¡Vamos a ver el qué!

¿Quién es Sarevok?

Sarevok Anchev Baldur's Gate

El primer hijo de Bhaal que vemos siguiendo los pasos de su malvado padre. La profecía del sabio Alaundo auguraba que el dios del asesinato, siendo consciente de que moriría, engendró muchos hijos en el plano mortal. De esta forma, los niños podrían ser sacrificados más tarde para asegurar el renacimiento de su padre. Sarevok tomó lo que le interesaba de esa profecía, sabiendo que si él asesinaba y asumía la esencia divina de sus hermanastros, acabaría tomando el lugar de Bhaal.

Su objetivo principal era convertirse en el nuevo dios del asesinato siguiendo ese oscuro legado. Para ello, manipuló a organizaciones como el Trono de Hierro o los propios duques de Puerta de Baldur, aspirando a ocupar un lugar entre ellos para provocar la guerra con Amn. Esto le aseguraría una matanza en masa que beneficiaría enormemente a su plan. Sarevok tenía astucia, poder e influencia suficiente para conseguirlo, pero lo perdía su temeridad y esa falta de paciencia que lo caracterizaba. Esos planes acaban frustrados por el hijo de Gorion, su principal rival, quien le da muerte y pone fin a sus ambiciones durante Baldur’s Gate.

Volvemos a verlo en la expansión de su segunda parte, Throne of Bhaal, encerrado en el espacio planar de nuestro protagonista. Podemos compartir parte de la esencia del personaje con el espíritu de Sarevok y traerlo de vuelta a la vida. De hecho, se ofrece a ayudar al hijo de Gorion en su cruzada. Si revive, puede continuar como el guerrero malvado y sin escrúpulos que conocimos en su día… o cambiar un poco, entre otras cosas, gracias a la influencia de nuestro protagonista.

Trasfondo

Sarevok fue uno de los niños que iban a ser sacrificados en el cruel ritual de las sacerdotisas de Bhaal, que pretendían resucitar a su dios del asesinato. Los Arpistas interrumpen ese sacrílego evento y los niños quedan libres. Sin embargo, a diferencia del protagonista de Baldur’s Gate (quien es rescatado y criado por Gorion en el Candelero), el pequeño Sarevok se vio obligado a apañárselas casi por si solo. Parte de su vida la pasó en la calle, intentando sobrevivir.

Poco después lo adopta Rieltar Anchev, quien es el líder del Trono de Hierro, un gremio mercantil. Sabemos que la madre de Sarevok fue maltratada por este cruel hombre, sufriendo palizas que acabaron causándole la muerte. Para que se comportase, Rieltar lo amenazaba con hacerle sufrir el mismo destino que la mujer si el chico desobedecía. Esa horrible crianza marcó mucho al joven, como veríamos más adelante.

Para acabar de inclinar la balanza moral de Sarevok hacia el mal, debemos añadir que fue influenciado por su mentor, Winski Perorate. Él le mostró las profecías de Alaundo y lo motivó a seguir los pasos para honrar su oscuro legado y convertirse en el nuevo dios del asesinato. Todo ello convirtió a Sarevok en quien es durante Baldur’s Gate: un hombre frío y malvado lleno de rencor, odio e instinto asesino.

En definitiva, un hijo de Bhaal totalmente absorbido por su herencia corrupta. Aun así… ¿Cuál de esas cosas determinó su personalidad?

El origen del mal

Sarevok Bhaal Muerte
¿Es el legado de Bhaal lo más decisivo a la hora de corromper su mente?

Es muy debatible el hecho de como hubiese sido la personalidad del personaje de no haber tenido esas poderosas y negativas influencias en su vida. Lo adoptó un perverso maltratador que mató a su madre, de la cual no sabemos mucho. Una de sus últimas amantes, Cythandria, se sumó al envenenamiento de su mente. Eso sin contar los sectarios rondándole desde joven y haciéndole obsesionarse con su verdadera identidad como hijo de Bhaal. Es normal que el tipo acabase aferrándose a lo que se supone que lo haría especial, situándolo por encima del resto… incluidos sus torturadores. Podemos ver en una de sus cartas que guarda rencor a gente como Rieltar, tomando su asesinato como una venganza personal.

Algunos esgrimirían que la naturaleza corrupta de su sangre es lo que más le incitaba al mal y la violencia. Y podría ser cierto, pues en este universo está probado que su herencia divina condiciona la vida de los hijos de Bhaal. Tanto que, cuando empieza a despertar esa sangre, les otorga poderes especiales. No es solo cuestión de la posición que les da su identidad. Sin embargo, también hay muchos casos donde esas personas han vivido conforme a sus propios ideales sin importarles la influencia del dios del asesinato. El ejemplo más claro es el de Imoen, pero vemos otros mencionados en el juego.

Poniendo sobre la mesa lo que sabemos del personaje, podemos afirmar que pese a ser ficción, el caso de Sarevok se refleja claramente en situaciones de nuestra propia realidad. Puede que sus orígenes importen, y mucho en su caso. Pero lo que más le afectó fueron su entorno y las personas que lo rodearon. Tener mala suerte en la vida desde la infancia acaba transformando a cualquiera. No hace falta ser el hijo del dios del asesinato para que una existencia tan tóxica y negativa acabe superándote. O comes o te comen.

Como muchas veces nos comentan en el juego: aunque el hijo de Gorion pueda acabar siendo bueno, perfectamente podría ocupar el lugar de Sarevok de haber vivido lo mismo que él.

La humanidad de Sarevok

Este es el diseño utilizado en el manual de Heroes of Baldur’s Gate para el personaje

Con todo lo mostrado hasta ahora, vemos que el hombre que conocimos en el primer Baldur’s Gate ya era un tipo malvado hasta la médula. No tenemos dudas de ello y, si nos surgen, las atrocidades que va cometiendo durante el título nos acaban de convencer. Pero, ¿podría haber sido de otra forma? ¿Es Sarevok un villano malvado porque sí, al estilo de figuras como Kefka o Voldemort? La respuesta es un rotundo no.

Si prestamos atención, vemos que una mujer como Tamoko acabó enamorándose de él, rogando por su vida al hijo de Gorion y asegurando que intentaría apartarlo de sus malas prácticas. Quizá fuese una relación insana, no podemos asegurarlo… Lo que sí vemos es que al final de Throne of Bhaal, si suavizamos el carácter del villano, Sarevok parte a la tierra natal de Tamoko para enterrarla. Nunca se nos contó como era su romance, ni siquiera durante la reinterpretación que hubo en la trilogía escrita de Baldur’s Gate.

Como muchas cosas, tenemos que imaginarlo e intuirlo nosotros mismos. Ambos materiales de Baldur’s Gate nos dan pistas de sobra para entender que había algo más en Sarevok, detalles positivos a los que aferrarse. Aunque incluso eso acabara desvaneciéndose al final. Como bien nos reprocha su ilusorio avatar durante las pruebas de Throne of Bhaal, él solo había conocido la parte podrida de la vida. En la posición de Sarevok, incluso el hijo de Gorion hubiese terminado mal. Pese a ello, el hombre pudo encontrar algo de paz en la figura de Tamoko. Quizá la única luz que tuvo en su primera vida. Breve, pero inolvidable.

Leyendo con atención los diálogos y réplicas del personaje en Throne of Bhaal, nos dan a entender que está abierto a escuchar en su segunda vida. Puede no esté de acuerdo con algunas de las decisiones del protagonista, pero las respeta y puede aprender de ellas. Está claro que Sarevok acabó siendo lo que hicieron de él… y también que podría haberse convertido en otra cosa muy distinta.

Un villano increíble

Si analizamos a Sarevok como antagonista en el primer Baldur’s Gate, podemos comprobar que está a la altura de los más grandes. Incluso con los recursos de la época, conseguían que la figura del villano se viese imponente y amenazante. De hecho su presentación es excelente, asegurándose de que el jugador sea muy consciente del oponente con el que acabará enfrentándose tras su largo viaje.

Los hechos que van sucediendo en el juego construyen el personaje a la perfección, no necesitamos mucho más. Se lo muestra poderoso, inteligente y cruel. No le importa arrasar con el que sea para alcanzar su objetivo. Sus planes suelen ser efectivos, aunque acaben fracasando la mayor parte de las veces por culpa de sus peones. Aun así, Sarevok no es perfecto. Se deja entender y luego se nos confirma que uno de sus defectos es la falta de paciencia. Una carencia que acaba trastocando sus propósitos.

Está claro que en un videojuego nuestro protagonista debe ganar. Aun así, siempre es positivo cuando no es una victoria gratuita o por conveniencia del guión. Además de por nuestras acciones, se agradece que exista mención a las carencias humanas del villano en cuestión. Y que no solo pierdan por exponer abiertamente sus pensamientos ante el rival derrotado, a la espera de que acaben fastidiándole el día con una salvación milagrosa.

Sarevok no pudo tener un mejor final. Ofrece un gran combate cuando él es el enemigo del primer Baldur’s Gate. Y si lo revivimos, nos regalan una posible conclusión excelente para él con ese detalle de su último viaje para enterrar a Tamoko. Yo no podría pedir más.

Conclusiones

Queda claro que me encanta Sarevok, ¿verdad? Pienso que con pocos (y viejos) elementos se hicieron las cosas de maravilla con este personaje. No dudo que, si los mismos creadores volvieran a abordar al villano utilizando recursos modernos, podría convertirse en un icono del género otra vez. Cuenta con unas bases sencillas, pero difícilmente mejorables. Aunque admitámoslo: en la sociedad actual, no sé como se tomarían lo de Bhaal y su forma de engendrar vástagos. Probablemente acabaría censurado.

Los videojuegos de BioWare son excelentes en su mayoría. Puede que en sus títulos más modernos fallen en el tema de los villanos, pero como podemos ver con Irenicus y el propio Sarevok, esto no les pasaba en sus inicios. No puedo más que quitarme el sombrero ante las múltiples virtudes de la saga Baldur’s Gate; en esta web no va a ser la primera ni la última vez que tire flores a sus juegos.

Os dejo el enlace a la Enhanced Edition de Baldur’s Gate creada por Beamdog.

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